La lesfobia, una discriminación machista que no le escapa al fútbol

En Argentina y el resto del mundo todavía siguen ocurriendo casos de discriminación homófoba y sexista hacia las lesbianas.

Suecia, y su novia, Pernille Harder, tras el triunfo del seleccionado europeo ante Canadá por los octavos de final del Mundial de Francia (Fuente: Bildbyrån).

Aunque la jugadora Megan Rapinoe es ejemplo en el mundo por combatir la homofobia, en Argentina también aparecen casos de discriminación y odio.

Así le sucedió, el 22 de julio de este año, a la futbolista Julieta Sánchez y su novia -también jugadora- cuando se fueron a probar a un equipo de la Primera B. Ellas, como siempre, hacen todo juntas: desde cursar en la misma facultad hasta asistir a una escuela de fútbol a inculcar sus valores a las chicas. Son inseparables, por lo que aquel día no fue la excepción.

Al terminar la prueba, el director técnico se les acercó y les dijo que le gustaron sus desempeños. Para no tener problemas, Sánchez le explicó que ambas eran pareja. En ese momento el entrenador les comentó que ya tuvo problemas con otras parejas, entre ellas una chica que entrenaba en Morón, a la que la madre no le aceptaba ese tipo de relación.

Después de contarles sus experiencias, el técnico les sostuvo: “Me encantó como jugaron, pero el único problema es que son pareja”. Ambas se sintieron incómodas y angustiadas, por lo que se retiraron del lugar. Un tiempo después las llamó para disculparse, pero ya era tarde.

En Argentina, en 2018, hubo 148 crímenes de odio contra las personas LGBT, la cifra fue publicada por el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.

En diálogo con Tiempos de Red, las dos jóvenes expusieron: “No quisimos hacer la denuncia para no perjudicar al club y a las chicas. Es más, cuando vamos juntas a algún lugar en el que no nos conocen, tomamos precauciones para no molestar a nadie”.

Otro caso es el de Ariadna Carruchthers, futbolista de Social Lux de Rosario, quien en agosto pasado, tras concluir una de las últimas jornadas de la Liga Rosarina, recibió todo tipo de insultos, pero no por su rendimiento sino por su orientación sexual. “Yo veía a la gente y lo último que les faltaba era un arma”, le comentó en una entrevista a Fútbol femenino profesional.

En Argentina, en 2018, hubo 148 crímenes de odio contra las personas LGBT, la cifra fue publicada por el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. La discriminación sexual es el segundo motivo en Argentina según los datos del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

Argentina no es el único país en el que pasan y pasaron situaciones de homofobia. Por ejemplo, en Inglaterra, cuando ocurrió la Primera Guerra Mundial, en una fábrica de equipamiento ferroviario, apareció un equipo de fútbol femenino llamado Dick, Kerr Ladies. Antes del partido contra la selección francesa en 1920, las capitanas Alice Kell y Madeline Bracquemond se besaron, lo que provocó molestias y fue una de las razones para que, en 1921, la asociación de fútbol vetara este deporte para las mujeres.

Otro caso aconteció en Ecuador, cuando en 2010 varias jugadoras del club barrial Saltamontes de Venus declararon que eran lesbianas y recibieron una infinidad de insultos y agravios, siendo el detonante un beso entre ellas. La capitana Karen Barba le aseguró a Olé en una entrevista publicada el 2 de octubre de aquel año: “Sufrimos persecuciones, violaciones a nuestra intimidad, acusaciones injuriosas, agresiones alusivas a nuestra orientación sexual. Incluso llegaron a filmar en los camerinos y a nadie le alarmó esa invasión a nuestra privacidad”.

en Ecuador, en 2010 varias jugadoras del club barrial Saltamontes de Venus declararon que eran lesbianas y recibieron una infinidad de insultos y agravios, siendo el detonante un beso entre ellas

El último caso que alcanzó relevancia internacional fue el de la jugadora sueca Magdalena Eriksson y la futbolista danesa Pernille Harder, quienes se dieron un beso frente a todos en el Mundial de Francia de este año.

Harder sentenció en una entrevista: “Para mí, la homofobia es lo mismo que el racismo y es una lástima que ocurra en los estadios”, después que el delantero Viktor Fischer, quien actúa en Copenhague, recibiera insultos homofóbicos en un partido de la liga danesa.

Los casos de lesfobia parecían una cuestión que estaba en el pasado. Mientras más se individualice en los medios, mejor va a ser para poder frenarlos y cuestionarlos. Como Megan Rapinoe, quien sigue peleando por sus derechos, hay que plantar bandera en Argentina y continuar su lucha.

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